
La actriz nominada al Óscar ha sido admirada por su estilo desde que saltó a la fama en la película Una Educación, asombrando a la prensa especializada en moda, cuando hizo acto de presencia en la Ceremonia de los Óscars con un vestido de Prada negro cubierto por cientos de joyas.
El diseñador Erdem Moralioglu, que formaba parte del jurado, estaba encantado con el estilo de la actriz, muy sixtie a lo Nueva Ola Francesa, como si fuera una estrella de Godard, pero a la vez completamente moderna.
Lo más bueno del caso es que a Carey Mulligan el mundo de la moda le importa más bien poco.
"Realmente no me importa mucho la moda. Lo único es que tengo una estilista brillante que me viste, y en mi día a día visto bastante normal".
¿Os podéis imaginar a Victoria rompiendo todos los jarrones que se encuentre a su paso?. Ella, la gran diva de la moda y de la canción, derrotada por una actriz que ni tan siquiera tiene interés por la moda y nunca ha tenido una línea de ropa propia.
Yo de David me inventaba una gira de dos años con la Selección Inglesa porque como se quede en su casa al final acabará lesionado.
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