Lindsay Lohan sigue en terapia de rehabilitación en Malibú. Concretamente en la célebre clínica Betty Ford, lugar de retiro para las celebridades con adicciones (por su “alfombra roja” han desfilado un buen número de estrellas del mundo del cine y de la música).
El progreso de Lindsay Lohan va tan bien que incluso podría recuperar su carnet de conducir, el cual le fue retirado por el tribunal que tutela su caso. El próximo paso llegará el día 3 de enero, cuando tenga su próxima reunión en los juzgados. Los mismos de los cuales salió con pena de prisión tras saltarse las restricciones de consumo de alcohol o drogas.
Lindsay Lohan perdió recientemente su último proyecto a la vista. Se trata del largometraje Inferno, en el cual daría vida a la actriz porno de los setenta Linda Lovelace. Papel que finalmente recayó en la actriz Malin Akerman.
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